MES DE NAZARET 2003

 

 

Queridos hermanos de la Fraternidad Jesus Caritas,

 

Queremos agradecer a Dios la vivencia de estas cuatro semanas de encuentro con Jesús y nuestros hermanos al estilo del Hermano Carlos de Foucauld.

 

Hemos sido acogidos por las hermanas de la Misericordia en la Casa Sacerdotal de San Francisco de Macorís del 30 de junio al 26 de julio. La Hermana Venecia y las cuatro religiosas que le acompañan están dedicadas al cuidado de tres hermanos sacerdotes  ya retirados. Fue un ambiente fraterno junto a los veteranos presbíteros Daniel, Emilio y Nelson. Un ambiente que nos ayudó a vivir estas semanas de reflexión, oración, fraternidad y Eucaristía.

 

Al principio pensamos contar con el P. Juan Héctor Garza, de México, pero no pudo venir por su nueva tarea en el Seminario Mayor.

 

Marcano  y Pedro habían hecho su Mes de Nazaret en 1983 y Abraham el suyo en 1993. Tony y Mártires lo hacían por vez primera.

 

Abraham animó la primera semana sobre la vida del Hno. Carlos, las familias que en él se han inspirado y el tema del desierto y la oración.

 

La segunda semana se nos unieron Juan Dolores y Tobías para el retiro que animó el P. Lorenzo Vargas, quien nos ayudó a profundizar en el proyecto de Dios en cada uno de nosotros y  nuestra experiencia de bautizados e hijos de la Iglesia.

 

La tercera semana Tobías nos llevó de la mano en la reflexión de nuestra amistad con Jesús de Nazaret, la amistad universal y sacerdotal y la opción por los más pequeños. Su testimonio nos animó a ver nuestro servicio a los últimos como una consecuencia natural del seguimiento de Jesús y el testimonio del Hno. Carlos.

 

La cuarta semana sacamos tiempo para el tema de la Eucaristía y la Adoración. Marcano y Mártires llevaron esta reflexión y Pedro nos ayudó a profundizar sobre la dinámica de la fraternidad, la revisión de vida y  el encuentro mensual de la fraternidad.

 

Los fines de semanas compartimos con nuestras comunidades parroquiales como una prolongación de este tiempo de renovación.  Ellas nos tenían presente y estuvieron presentes también en nuestra plegaria diaria.

 

Una de las riquezas fue el rato largo de oración, en el silencio de  esta acogedora casa: Liturgia de las hora, adoración y Eucaristía (compartida con las hermanas y los sacerdotes y algunos hermanas del lugar). Gustar esta celebración gratuita en la cercanía de Jesús: Víctima, sacerdote y altar.

 

Los viernes de estas cuatro semanas tuvimos la experiencia del día de desierto, siempre difícil y fecundo. Momento de tocar fondo y de un encuentro con nosotros mismos y con el Maestro. Alguno lo hizo caminando a lo largo de la simpática ruta hacia Villa Tapia, otro en el vecino santuario de Ntra. Sra. de Shönstatt y no faltó quien pasara algunas horas en el camposanto que está al cruzar la calle.

 

Cada día sacamos un rato para limpiar el pequeño huerto detrás de la Casa Sacerdotal, como signo de acercamiento al Carpintero de Nazaret.

 

Nazaret nos lleva a Jesús y nos remite al hermano. Nos posibilita un encuentro con El y los más pequeños.

 

En varias de nuestras noches revisamos el plan de Dios en nuestras vidas y la vida de nuestras fraternidades en  R. D.  y la urgencia de dedicarle más tiempo y cariño. Salimos con el firme propósito de revalorizar este tiempo de fraternidad, la revisión de vida y la Eucaristía. Ella nos lleva “a poner el SER antes que el HACER”. Fundamenta y da consistencia a nuestro ministerio presbiteral y a la tarea de acompañar a nuestro pueblo en la búsqueda de la liberación.

 

Salimos con una ilusión: Hacer de nuestras fraternidades espacios estables para descubrir junto a los hermanos el proyecto de Dios, su voluntad y la tarea que nos confía en su Iglesia. Durante estas semanas rezamos por ustedes y por los hermanos que en Nueva York y otros lugares realizaban su Mes de Nazaret. Sabemos que también ustedes rezaron por nosotros, lo sentimos en estos días y se lo agradecemos.

 

Nuestra gratitud al P. Dionisio Suárez, y nuestra felicitación junto a los otros hermanos de la fraternidad Mons. Francisco Ozoria, obispo de San Pedro de Macorís y  al P. Teófilo de la Cruz, como también a los sacerdotes de la “Peña del ‘78”, quienes celebran sus 25 años de vida sacerdotal. Gracias al P. Mariano Puga, Responsable General por su oración y su nota de respaldo.

 

¡Que el hermano Carlos de Foucauld interceda ante el Padre por todos!

 

Fraternalmente,

 

 

Francisco Marcano                                Pedro Henríquez                              Tony Marcelino

 

 

                                    Mártires García                                 Abraham Apolinario