VIACRUCIS POR LA JUSTICIA

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Viernes Santo, 9 de abril del 2004

 

 

INTRODUCCIÓN

 

Meditando en los momentos de dolor que vivió Jesús en su camino a la cruz nos sentimos cerca de El.  Al acompañarle en su camino a la cruz nos sentimos participar de su dolor y sentimos que el sufrimiento que vivimos toma sentido. La vía de dolor, la vía dolorosa, tiene un final, llega a un lugar: la cruz del Gólgota. Pero la fe nos dice que el verdadero final del dolor de Jesús es la resurrección. La muerte no es el final de este camino de sudor y llanto. La fe nos descubre que todo este sufrimiento que vivimos como pueblo, si lo unimos al de Jesús tiene un valor salvífico, será fuente de vida para nuestra gente.

En su mensaje del día de La Altagracia los Obispos dominicanos han llamado la atención sobre la situación nacional que vivimos y nos han invitado a cultivar los valores evangélicos: “En vez del egoísmo y el individualismo vamos a cultivar todos los dominicanos la solidaridad. En vez de la apariencia, la autenticidad. En vez de el tener, el ser. En vez de las prácticas corruptas, la integridad. En vez de la soberbia, la humildad. En vez del despilfarro, la sobriedad. En vez de la prepotencia, la servicialidad. En vez de la violencia, el respeto y la armonía”. Varias de las reflexiones de este viacrucis parten de este mensaje de la Conferencia Episcopal Dominicana, cuyo texto aparece destacado.

El sacrificio, la entrega y la generosidad vividos desde la fe nos acercan a Jesús y a su victoria. El ejemplo de Jesús, que hace suyo nuestro pecado, que se solidariza con nuestra miseria y dolor, nos motiva a hacer lo mismo. Al acompañar a Jesús en su camino hacia la Cruz, las Comunidades Eclesiales de Base de República Dominicana queremos renovar nuestro compromiso con la Justicia. Continuamos así, como en años anteriores, reflexionando sobre los valores del Reino: la Esperanza (2000), la Vida (2001), la Paz (2002) y la Solidaridad (2003). La búsqueda de la Justicia está en el corazón mismo de la propuesta de Jesús, que llama bienaventurados a “los que tienen hambre y sed de justicia”. Creemos en la Justicia y en su triunfo final, por eso nuestro viacrucis termina con una decimoquinta estación: la resurrección de Cristo Jesús.

Los textos que hemos elegido iluminan el momento que meditamos. Sugerimos que sean proclamados por el mismo lector(a) para dar unidad a la celebración. Los cantos quieren completar lo que meditamos. Sería un buen signo preparar entre varias parroquias este viacrucis y darle así sentido de unidad y solidaridad a la que nos invitan nuestros pastores.

 

 

P. Abraham Apolinario                   P. Manuel Bodenlle, IEME              P. Franklin Pimentel

 

 

 


PRIMERA ESTACION: JESUS ES CONDENADO A MUERTE

 

Lector (a):                Te adoramos Cristo y te bendecimos

Todos (as):              Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo

 

Tomado del evangelio de San Juan:

 

Pilato todavía buscaba la manera de dejarlo en libertad. Pero los judíos gritaban: "Si lo dejas en libertad, no eres amigo del César: el que se proclama rey se rebela contra el César."  Al oír Pilato estas palabras, hizo salir a Jesús al lugar llamado El Enlosado, en hebreo llamado Gábbata, y lo hizo sentar en la sede del tribunal.  Era el día de la Preparación de la Pascua, hacia el mediodía. Pilato dijo a los judíos: "Aquí tienen a su rey."   Ellos gritaron: "¡Fuera! ¡Fuera! ¡Crucifícalo!" Pilato replicó: "¿He de crucificar a su Rey?" Los jefes de los sacerdotes contestaron: "No tenemos más rey que el César."  Entonces Pilato les entregó a Jesús para que lo crucificaran. (Juan 19, 12-16)

 

JESUS ES CONDENADO A MUERTE

El capitalismo salvaje condena a muerte a los pobres y excluidos

 

Reflexión: Desde el año 1970 un “nuevo fantasma recorre el mundo”, el Neoliberalismo o Globalización Neoliberal, acompañado de la Economía del “mercado”, que se convierte en el dios de este sistema. Un verdadero ídolo a quien se sacrifica cada día millones de víctimas. Una inmensa máquina de fabricar pobres, empobrecidos y excluidos que “estorban y no cuentan”. Juan Pablo II le llama “capitalismo salvaje” ya que tiene por lema: “sálvese quien pueda”. El Fondo Monetario o del Banco Mundial y las organizaciones Multinacionales, no matan disparando armas modernas o artefactos sofisticados, sino a base de acumular intereses desmedidos, deudas externas, eternas e impagables. Someten al hambre, la ignorancia y la exclusión de millones de seres humanos. Jesús es hoy de nuevo condenado a muerte cruel por este sistema sin moral ni ética, que influye en todos los niveles de la sociedad: económico, político, cultural, ecológico y religioso.

 

Oración: Padre, que nos enviaste a tu Hijo Jesús para tener Vida abundante. Su mensaje y predicación, su práctica liberadora y la Causa de su Vida fue el Proyecto del Reinado de Dios, de una vida digna y justa para todos los seres humanos, tus hijos e hijas.  Ayúdanos a resistir y a enfrentar el espíritu egoísta y criminal de este sistema de muerte, con la Fuerza y el Poder de tu Espíritu, a través de la Palabra de Dios, la Solidaridad, la Justicia y la Espiritualidad de la Liberación.  Amén!

 

·        Padre Nuestro que estás en el cielo...

 

Lector (a):               Señor pequé!

Todos (as):             Ten piedad y misericordia de nosotros y de mí pecador, Amén!

Canto:                        El pueblo gime de dolor”: Cantos del Pueblo para el Pueblo, página 87


SEGUNDA ESTACION: JESÚS CARGA CON LA CRUZ

 

Lector (a):                Te adoramos Cristo y te bendecimos

Todos (as):              Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo

 

Tomado del Profeta Amós:

 

¡Ay de ustedes, que transforman las leyes en algo tan amargo como el ajenjo y tiran por el suelo la justicia! Ustedes odian al que defiende lo justo en el tribunal y aborrecen a todo el que dice la verdad.

Pues bien, ya que ustedes han pisoteado al pobre, exigiéndole una parte de su cosecha, esas casas de piedras canteadas que edifican no las van a ocupar, y de esas cepas escogidas que ahora plantan no probarán el vino.

Pues yo sé que son muchos sus crímenes y enormes sus pecados, opresores de la gente buena, que exigen dinero anticipado y hacen perder su juicio al pobre en los tribunales.

Por esto, el hombre prudente tiene que callarse, pues estamos pasando días infelices. (Amós 5, 10-13)

    

 

JESÚS CARGA CON LA CRUZ

Los pobres cargan la cruz pesada de la injusticia

 

Reflexión: Amós, como buen profeta, anuncia sin miedo el mensaje de Yavé.  Va a profetizar al santuario de Betel. Así las autoridades políticas y religiosas van a tener que escucharlo. El mensaje religioso y nuestra práctica cristiana tienen siempre implicaciones sociales y políticas. Pero deben proclamarse siempre sin protagonismo. Es el Evangelio el que nos obliga a hacer política, pero no, una política según los intereses de los gobernantes y poderosos, sino buscando el amor, la fraternidad, la justicia y la opción por los más pobres. En el reciente Mensaje de Navidad, nuestros Pastores afirman: “de nada sirven ya ni las lamentaciones ni las explicaciones. Ambas prácticas están agotadas. Hemos llegado a un punto crítico que lo que se impone son acciones inaplazables, eficaces y drásticas para salir rápidamente del hoyo en que estamos metidos”. Los Obispos constatan así la dura realidad y el alto costo de la vida. Nuestros pobres cargan hoy con una cruz que los aplasta, más pesada aún debido a la devaluación del peso dominicano.

 

Oración: Padre, que el ejemplo de Amós nos ayude a entender nuestra misión profética en medio de nuestras comunidades. Es necesario vencer el miedo que nos impide realizar el trabajo encomendado, y estar preparados y preparadas para asumir las consecuencias y los problemas que vienen cuando intentamos ser fieles a la vocación profética que hemos recibido. Ayúdanos Padre y Madre nuestra a asumir la tarea de proclamar todos los días tu Reinado, luchando por la dignidad, los derechos, la felicidad de todos los seres humanos. Amén!

 

·        Padre Nuestro que estás en el cielo...

 

Lector (a):               Señor pequé!

Todos (as):              Ten piedad y misericordia de nosotros y de mí pecador, Amén!

Canto:                        Cristo, Cristo Jesús”, Cantos del Pueblo para el Pueblo, página 60.

 


TERCERA ESTACION: JESÚS CAE POR PRIMERA VEZ

 

Lector (a):                Te adoramos Cristo y te bendecimos

Todos (as):              Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo

 

Tomado del profeta Amós:

 

A ustedes me dirijo, explotadores del pobre, que quisieran hacer desaparecer a los humildes.  Ahí están sus palabras: "¿Cuándo pasará la fiesta de la luna nueva, para que podamos vender nuestro trigo? Que pase el sábado, para que abramos nuestras bodegas, pues nos irá tan bien que venderemos hasta el desecho. Vamos a reducir la medida, aumentar los precios y falsear las balanzas."  Ustedes juegan con la vida del pobre y del miserable tan sólo por algún dinero o por un par de sandalias. Pero no, pues Yavé jura, por su Tierra Santa, que jamás ha de olvidar lo que ustedes hacen.  Por eso, la tierra ha temblado y están de duelo sus habitantes, el suelo sube y baja como aumentan y bajan las aguas del Nilo. (Amós 8, 4-8)

 

JESÚS CAE POR PRIMERA VEZ

El Fraude de los Bancos nos ha hecho caer en la miseria

 

Reflexión: El profeta Amós se dirige en nombre de Dios, a los explotadores, pero su palabra es también para el pueblo victima del robo y del fraude fríamente calculado. El pueblo dominicano está caído en el suelo de la miseria bajo el peso del fraude bancario. Se calcula que este fraude es igual al dinero que el gobierno gasta en seis meses. Estamos pagando todos lo que un pequeño grupo, con el apoyo o la indiferencia de las autoridades, utilizó para su provecho. Pesa sobre los más pobres este engaño y algunos piensan que todo se quedará así. El profeta nos asegura, en nombre de Dios, que él jamás olvidará lo que hacen con los pobres. El dinero que se consigue con el sufrimiento de otros no puede ser fuente de felicidad, sino de dolor. La riqueza que se acumula con la muerte de otros es causante de la muerte del que se enriquece. Dios así nos lo asegura. Jesús y su pueblo caen bajo el peso de la cruz, del robo, del pecado, pero con la fuerza de Dios se levantará, como nos dijeron los obispos en su Carta Pastoral: “Con nuestros defectos y prevaricaciones hemos llevado la nación a la grave situación en la que está metida. Con nuestras capacidades y virtudes la vamos a colocar en alto, donde debe y merece estar.”

 

 

Oración:   Padre, Estamos seguros de tu dolor al ver a Jesús tu hijo caer bajo el peso de la cruz. Estamos seguros de tu dolor al ver a tu pueblo amado caer bajo el peso del engaño y del fraude de algunos banqueros. También estamos seguros de que igual que a Jesús nos darás los medios para levantarnos y seguir adelante como nación. Confiamos en tu justicia y en nuestra propia sabiduría como pueblo. Ayúdanos a levantarnos.  Amén!

 

·        Padre Nuestro que estás en el cielo...

 

Lector (a):               Señor pequé!

Todos (as):              Ten piedad y misericordia de nosotros y de mí pecador, Amén!

Canto:                        Cristo, Cristo Jesús, Cantos del Pueblo para el Pueblo, página 60.

 


CUARTA ESTACION: JESÚS ENCUENTRA A SU MADRE

 

Lector (a):                Te adoramos Cristo y te bendecimos

Todos (as):              Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo

 

Tomado del Evangelio de San Lucas:

 

Muestra su misericordia siglo tras siglo a todos aquellos que viven en su presencia.

María dijo entonces: Celebra todo mi ser la grandeza del Señor y mi espíritu se alegra en el Dios que me salva. Dio un golpe con todo su poder: deshizo a los soberbios y sus planes. Derribó a los poderosos de sus tronos y exaltó a los humildes. Colmó de bienes a los hambrientos y despidió a los ricos con las manos vacías.  Socorrió a Israel, su siervo, se acordó de su misericordia, como lo había prometido a nuestros padres, a Abraham y a sus descendientes para siempre. (Lucas 1, 51-55)

    

 

 

JESÚS ENCUENTRA A SU MADRE

María no es la misma que todos se creían

 

Reflexión: María fue una mujer consciente y se puso al lado de los oprimidos. No fue una mujer conformista. Se comprometió con el Proyecto del Reino de su Hijo Jesús: “He aquí la servidora del Señor” y ese compromiso la llevó a acompañarle hasta el Calvario.   Ya Ella había cantado el Himno de Acción de Gracias, llamado “Magnificat”. “Desplegó el poder de su brazo. Dispersó a los soberbios. Echó abajo a los poderosos y levantó a los humildes. Llenó de bienes a los hambrientos y despidió a los ricos con las manos vacías”. María sabía que el proyecto de Justicia de su Hijo tenía estas 4 señales: - La caída de los poderosos, - La subida de los humildes, - Los hambrientos que son colmados de bienes, - y los ricos se quedan sin nada. Como auténticos devotos de María, nuestra Opción por la Justicia está en optar por los empobrecidos, excluidos, débiles y necesitados. No podemos realizar nuestra tarea encerrados en nuestras Iglesias y casas, sino en todos los ambientes en donde nos movemos cada día: En la calle, la casa, el colmado, los lugares de trabajo, a través de los medios de comunicación y organizados en las comunidades eclesiales y las otras organizaciones comunitarias.

 

Oración: OH María, Madre nuestra, que en nuestro pueblo estás, María de la lucha, ven con nosotros y nosotras a luchar. Tú dijiste María en tu hermosa canción, que Dios es de los pobres y quiere la Liberación. Santa María, servidora de la Palabra del Señor. Santa María servidora de la alianza de Israel. Tú por el Reino ofreciste la vida y el dolor y acompañaste a tu Hijo hasta la Cruz, ayúdanos, como Tú, a decira la lucha por la justicia Amén!

 

·        Padre Nuestro que estás en el cielo...

 

Lector (a):               Señor pequé!

Todos (as):              Ten piedad y misericordia de nosotros y de mí pecador, Amén!

Canto:                        “Madre de los pobres de América Latina”, Cantos del Pueblo para el Pueblo, página 163.


QUINTA ESTACION: EL CIRINEO AYUDA A JESÚS A CARGAR LA CRUZ

 

Lector (a):                Te adoramos Cristo y te bendecimos

Todos (as):              Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo

 

Tomado del evangelio de san Marcos:

 

Los soldados sacaron a Jesús fuera para crucificarlo.  En ese momento, un tal Simón de Cirene, el padre de Alejandro y de Rufo, volvía del campo; los soldados le obligaron a que llevara la cruz de Jesús. (Marcos 15,21)

 

 

EL CIRINEO AYUDA A JESÚS A CARGAR LA CRUZ

Con la solidaridad de los pobres se construye la justicia

 

Reflexión: El compromiso del cristiano es hacer que este mundo falto de solidaridad, lleno de injusticia e impunidad, se transforme en un mundo de Esperanza y Solidaridad, en una sociedad de hermanas y hermanos. La injusticia y la impunidad constituyen hoy el verdadero Anti-Reino. En nuestro País estamos viviendo situaciones muy difíciles, provocadas por el desorden institucional, la corrupción sin castigo, verdadero pecado original que contamina todo, que seduce y contagia todas las esferas de la sociedad. Provocando el alto costo de la vida, el alza del precio de los combustibles, los nuevos impuestos y el aumento del número de personas que viven en la miseria. Los “cirineos” de hoy son los que se afanan para que el poder judicial sea independiente, que se respete su autonomía; las instituciones que luchan por la institucionalidad y la justicia. Las organizaciones que velan por el cumplimiento de las leyes que protegen al humilde y al pobre. Si hubiera más justicia, caería este nuevo muro edificado por el egoísmo de este sistema Neoliberal. Si hubiera gratuidad, el mercado, nuevo dios capitalista, se derrumbaría. Si hubiera Solidaridad y Justicia, la competencia quebraría.

 

 

Oración: Padre, muchos de nuestros hermanos y hermanas se sienten desanimados y pierden la esperanza ante la realidad que vivimos. En medio de esta situación Tú nos invitas a convertirnos en Cirineos, en faros de luz, que ayuden a tantas personas a salir de la oscuridad en la que viven, animándolas a luchar junto a sus comunidades para lograr una sociedad más justa y mejores condiciones de vida. ¡Que no caiga la Fe, que no caiga la Esperanza! ¡Que florezca la Paz, que florezca la Justicia! Ayúdanos a cargar con nuestra cruz y la de los hermanos y hermanas, día a día, con alegría, que no nos aplaste y sí se convierta en camino de Liberación. Amén!

 

·        Padre Nuestro que estás en el cielo...

 

Lector (a):               Señor pequé!

Todos (as):              Ten piedad y misericordia de nosotros y de mí pecador, Amén!

Canto:                        “Aleluya, por esa gente que vive y que siente el amor”, Cantos del Pueblo para el Pueblo, página 25.


SEXTA ESTACION: LA VERÓNICA LIMPIA EL ROSTRO DE JESÚS

 

Lector (a):                Te adoramos Cristo y te bendecimos

Todos (as):              Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo

 

Tomado del evangelio de san Mateo:

 

Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria rodeado de todos sus ángeles, se sentará en el trono de gloria, que es suyo.  Todas las naciones serán llevadas a su presencia, y separará a unos de otros, al igual que el pastor separa las ovejas de los chivos.  Colocará a las ovejas a su derecha y a los chivos a su izquierda.

Entonces el Rey dirá a los que están a su derecha: "Vengan, benditos de mi Padre, y tomen posesión del reino que ha sido preparado para ustedes desde el principio del mundo.

Porque tuve hambre y ustedes me dieron de comer; tuve sed y ustedes me dieron de beber. Fui forastero y ustedes me recibieron en su casa. Anduve sin ropas y me vistieron. Estuve enfermo y fueron a visitarme. Estuve en la cárcel y me fueron a ver."

Entonces los justos dirán: "Señor, ¿cuándo te vimos hambriento y te dimos de comer, o sediento y te dimos de beber?  ¿Cuándo te vimos forastero y te recibimos, o sin ropa y te vestimos? ¿Cuándo te vimos enfermo o en la cárcel y fuimos a verte?   

El Rey responderá: "En verdad les digo que, cuando lo hicieron con alguno de los más pequeños de estos mis hermanos, me lo hicieron a mí." (Mateo 25, 31-40)

 

 

 

LA VERÓNICA LIMPIA EL ROSTRO DE JESÚS

El rostro de los pobres es el rostro de Jesús

 

Reflexión: La pregunta de los que se presentan delante de Dios expresa su sorpresa. Ellos piensan que Dios se ha equivocado. Les está hablando del trato que le dieron a él y piensan que Dios cometió un error. ¿Cuándo te ayudamos?, preguntan los justos. El rostro de Jesús está desfigurado, los golpes que recibió dan lastima. La Verónica se apiada del dolor de Jesús y se acerca a limpiar sus heridas. El rostro de Jesús sigue hoy desfigurado. Lo vemos herido y adolorido en los rostros sufrientes de nuestros hermanos, tal como lo dijeron los obispos en Puebla: Rostros de obreros y obreras de zonas francas, de madres adoloridas por la falta de alimento que dar a sus hijos. Rostros de campesinos sin tierra y de jóvenes sin oportunidades. Rostros de niños violados y maltratados. Esperan una respuesta de amor, nos animan nuestros pastores: “El amor produce concordia y paz, fuente de toda clase de bienes; y el odio y indiferencia, discordia, origen de toda clase de males. Modernamente el amor ha recibido el nombre de solidaridad” Igual que en el camino del Calvario se necesitan hombres y mujeres dispuestos a enjugar el rostro de Jesús. Capaces de “un gesto de solidaridad, que es la ternura de los pobres”. Para un día poder ser reconocidos como hijos del Padre.

 

Oración: Padre, despierta en nosotros la compasión por tantos hijos e hijas de esta Patria dominicana que sufren a causa del maltrato y del abuso. No permitas que pasemos indiferentes frente a ellos. Aparta de nosotros el egoísmo que nos impide ayudar a los que pasan a nuestro lado con el rostro adolorido como el de Jesús. Ayúdanos a practicar la solidaridad, la sobriedad, el servicio y el respeto para construir juntos el Reinado de tu hijo Jesús y un día poder ver tu rostro.  Amén!

 

·        Padre Nuestro que estás en el cielo...

 

Lector (a):               Señor pequé!

Todos (as):              Ten piedad y misericordia de nosotros y de mí pecador, Amén!

Canto:                        “Al fin encontré a Jesús”, Cantos del Pueblo para el Pueblo, página 21.


SEPTIMA ESTACION: JESÚS CAE POR SEGUNDA VEZ

 

Lector (a):                Te adoramos Cristo y te bendecimos

Todos (as):              Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo

 

Tomado del profeta Isaías:

 

Este ha crecido ante Dios como un retoño, como raíz en tierra seca.

No tenía brillo ni belleza para que nos fijáramos en él, y su apariencia no era como para cautivarnos. Despreciado por los hombres y marginado, hombre de dolores y familiarizado con el sufrimiento, semejante a aquellos a los que se les vuelve la cara, no contaba para nada y no hemos hecho caso de él.  Sin embargo, eran nuestras dolencias las que él llevaba, eran nuestros dolores los que le pesaban.  (Isaías 53, 2-4)

 

JESÚS CAE POR SEGUNDA VEZ

La caída del peso dominicano nos hunde en la miseria

 

 

Reflexión: Isaías describe la situación del Siervo de Yavé. Muchos años antes de lo que vivió Jesús, anuncia su sufrimiento y dolor. Quedó tan maltratado que uno prefiere mirar para otro lado. Marginado, hombre de dolor y familiarizado con el sufrimiento. Tanto maltrato lo hacen caer por segunda vez en su camino a la Cruz. Nuestra gente pobre, la que sufre la miseria ha caído en el camino de la vida, no una vez, sino varias veces. Este año pasado los casos de fraudes bancarios fueron varios. No fue sólo uno, fueron al menos tres. Parece que no hay medida en el afán de lucro del pequeño grupo de dominicanos y dominicanas, que con el apoyo de los responsables de la economía, quieren quedarse con todo.  Y lo están logrando: Ya no tenemos agua, ni luz. Ya no tenemos forma de transportamos e ir a los hospitales. Ni siquiera nos alcanza el dinero para comer. La gente reza más en los mercados que en las iglesias. Allí se escuchan más lamentos y plegarias que en los templos. Cada vez el sueldo alcanza para menos. El peso dominicano se ha caído y parece no poder levantarse. Algunos piensan que es el final. Eso mismo pensaban lo que vieron a Jesús en el suelo por segunda vez. Pero no fue así, él se levantó, siguió su ruta, llegó al Calvario y allí dio su vida para salvamos.

También nosotros, como pueblo y como comunidad podemos levantamos y dejar mal parados a los que desean nuestra muerte y nuestro final. Hace falta que echemos mano de la fuerza de Dios y cambiemos las cosas. "La amplitud y complejidad de nuestra crisis reclama el concurso de todos los dominicanos y dominicanas y el concurso, su unión. Es la hora de que todos los dominicanos y dominicanas enfrentemos juntos y organizados, de una vez para siempre todos nuestros problemas." Esto nos dijeron nuestros Obispos, en su carta el día de La Altagracia.

 

Oración: Padre, tu eres un Dios de bondad y quieres la vida de tus hijos e hijas. No permitas que se salgan con la suya los que buscan el final y la muerte de tu pueblo. No dejes que se sigan riendo y burlando de nosotros con sus grandes fiestas y mansiones, con sus jipetas y vestidos millonarios. Danos la fuerza de tu amor y ayúdanos a superar nuestras divisiones. Con tu ayuda queremos construir un pueblo de hermanos y hermanas. No permitas que nuestros jóvenes imiten sus actitudes que causan nuestro dolor. Despierta en sus corazones el deseo de vivir los valores del evangelio de tu hijo Jesús. Amén!

 

·        Padre Nuestro que estás en el cielo...

 

Lector (a):               Señor pequé!

Todos (as):              Ten piedad y misericordia de nosotros y de mí pecador, Amén!

Canto:                        “Cristo fue sincero”, Cantos del Pueblo para el Pueblo, página 61.


OCTAVA ESTACION: JESÚS CONSUELA A LAS MUJERES DE JERUSALÉN

 

Lector (a):                Te adoramos Cristo y te bendecimos

Todos (as):              Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo

 

Tomado del evangelio de san Lucas:

 

Cuando lo llevaban…lo seguía muchísima gente, especialmente mujeres que se golpeaban el pecho y se lamentaban por él. Jesús, volviéndose hacia ellas, les dijo: “Hijas de Jerusalén, no lloren por mí. Lloren más bien por ustedes mismas y por sus hijos. Porque va a llegar el día en que se dirá: Felices las madres sin hijos, felices las mujeres que no dieron a luz ni amamantaron. Entonces se dirá: ¡Ojalá los cerros caigan sobre nosotros! ¡Ojalá que las lomas nos ocultaran! Porque si así tratan al árbol verde, ¿qué harán con el seco?” (Lucas 23, 26-31)

 

JESÚS CONSUELA A LAS MUJERES DE JERUSALÉN

Las mujeres dominicanas lloran por la injusticia que sufren sus hijos

 

Reflexión: Las mujeres de Jerusalén lloran por Jesús. Les da lástima su dolor y sufrimiento, pero él también se compadece de ellas y sus hijos. “Lloren por ustedes y lloren por sus hijos”. Por la injusticia con que son tratados y por el descaro con que son juzgados.

En nuestro querido país dominicano la mayoría de las personas que están en la cárcel no han sido sentenciadas por un juez. La justicia dominicana tiene sus preferencias: Una persona pasó dos años preso por robar un salami y otra sale a ver “La casa de cristal” en la calle El Conde, después cometer un fraude de 40 millones de pesos en un Banco; un padre de familia lleva preso cinco años por una pequeña deuda y una familia de gran apellido sigue administrando sus negocios y el Gobierno le da cinco años de plazo para pagar los 20 mil millones que de los ahorrantes que desvió a favor.  Nos pasa como a las mujeres de Jerusalén, lloramos por Jesús y él nos manda a llorar por nuestros propios hijos.

La palabra de Jesús nos ayuda a ver donde está la causa de tanto dolor y nos abre el camino para superar por siempre este sufrimiento. Tenemos que construir un pueblo justo. En nuestra casa debemos aprender a ser justos y a rechazar con fuerza toda injusticia. No podemos dejar que nuestros hijos se acostumbren a ver las injusticias como algo normal. Toda injusticia ofende profundamente a Dios y debemos denunciarla y luchar con ella.

 

Oración:   Padre, no nos dejes caer en tentación y líbranos del mal. No permitas que los grandes sigan desfalcando nuestro país impunemente. No permitas que nuestra justicia siga siendo cruelmente exigente con los chiquitos y mire para otro lado cuando se trata de familias famosas o personajes con poder. No permitas que imitemos su ejemplo. Líbranos de desear el dinero mal habido; sabemos que no trae paz ni felicidad. Líbranos del mal. Amén!

 

·        Padre Nuestro que estás en el cielo...

 

Lector (a):               Señor pequé!

Todos (as):              Ten piedad y misericordia de nosotros y de mí pecador, Amén!

Canto:                        “Queremos construir una ciudad” Cantos del Pueblo para el Pueblo, página 226.


NOVENA ESTACION: JESUS CAE POR TERCERA VEZ

 

Lector (a):                Te adoramos Cristo y te bendecimos

Todos (as):              Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo

 

Tomado del profeta Isaías:

 

Fue maltratado y él se humilló y no dijo nada, fue llevado cual cordero al matadero, como una oveja que permanece muda cuando la esquilan.  Fue detenido, enjuiciado y eliminado ¿y quién ha pensado en su suerte? Pues ha sido arrancado del mundo de los vivos y herido de muerte por los crímenes de su pueblo.  Fue sepultado junto a los malhechores y su tumba quedó junto a los ricos, a pesar de que nunca cometió una violencia ni nunca salió una mentira de su boca.   (Isaías 53, 7-9)

 

JESUS CAE POR TERCERA VEZ

La violencia policial es el terror de los pobres

 

Reflexión: El profeta Isaías compara a Jesús con un cordero llevado al matadero. Fue detenido, enjuiciado y eliminado. Entre nosotros se ha hecho una costumbre que muchos ciudadanos son detenidos y eliminados. No se hace juicio. Ni siquiera le dan la oportunidad que tuvo Jesús, no tienen derecho a un juicio. La Policía Nacional se siente con el derecho de detener y eliminar a aquellos que considera delincuentes. Se les da “luz verde” a los agentes policiales para que “salgan de ese problema”, como se dice. Otra vez, el año 2003, estuvo repleto de casos en que la Policía Nacional mató en “intercambio de disparos” a cientos de jóvenes. Algunos de ellos eran delincuentes, otros no. Algunos fueron asesinados en presencia de testigos, que los oyeron clamar piedad. Hubo casos en que esto ocurrió delante de sus familiares. Y muchos de ellos fueron asesinados luego de ser detenidos y esposados. Fueron detenidos y eliminados. No hubo juicio, sino una orden de matar. La gran mayoría de estos muertos son pobres. La violencia policial se ha convertido en el matadero de los pobres. Nuestro pueblo, como Jesús, cae una vez más bajo la violencia injusta. Confiamos en Dios, confiamos en su fuerza, que nos ayudará a levantarnos. Confiamos en Dios que la reforma policial traiga un día la paz y la justicia, que los detenidos sean enjuiciados y castigados, si lo merecen, pero nunca eliminados.

 

Oración:   Padre, tu pueblo clama a ti. Eres la única esperanza de los pequeños. Muchas de nuestras madres levantan su voz hacia ti, pidiendo justicia. Cuando termina una protesta popular, cuando termina una huelga, contamos los muertos. Quién medita en su partida. Nuestra gente dice que esos muertos no tienen dolientes. Casi nunca son los que organizan la protesta. A ti acudimos para pedirte que nos protejas y cuides nuestras vidas. Ayúdanos a tener un día una Policía que cuide de verdad a los más pequeños. Amén!

 

·        Padre Nuestro que estás en el cielo...

 

Lector (a):               Señor pequé!

Todos (as):              Ten piedad y misericordia de nosotros y de mí pecador, Amén!

Canto:                        “Cristo libertador”, Cantos del Pueblo para el Pueblo, página 61.


DECIMA ESTACION: JESUS ES DESNUDADO DE SUS VESTIDOS

 

 

Lector (a):                Te adoramos Cristo y te bendecimos

Todos (as):              Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo

 

Tomado del Evangelio de san Juan:

 

Cuando los soldados pusieron en la Cruz a Jesús, se repartieron su ropa en cuatro partes iguales, una para cada soldado. Se apoderaron también de su túnica, que era sin costura, de una sola pieza. Se dijeron entre ellos: “No la rompamos, más bien, echemos a suertes a quién le toca”. Así se cumplió una profecía que dice: “Se repartieron mi ropa y sortearon mi túnica”. Fue lo que hicieron los soldados. (Juan 19, 23-24)

 

JESUS ES DESNUDADO DE SUS VESTIDURAS

La corrupción sin castigo nos despoja y nos impide vivir con dignidad

 

Reflexión: Por fin, llegaron al Calvario y empieza el suplicio de la cruz. Los verdugos despojaron a Jesús de lo único que le quedaba: las vestiduras. Era la paga que recibían por el trabajo de llevar a Jesús al calvario y clavarlo en la cruz.

La túnica no la repartieron, sino que la rifaron. Era una túnica de una sola pieza, tejida de arriba abajo. La había hecho María, con todo cariño para su querido Hijo, Jesús.

Despojo total, como ocurre hoy con la mayoría de nuestro pueblo. Nos quitan nuestros derechos; nos niegan toda posibilidad de llevar una vida digna por la imposición de políticas económicas neoliberales; por la corrupción sin castigo, por el alto costo de la vida, por la búsqueda del poder político a cualquier precio, por la imposición de los precios de los combustibles y de los servicios básicos de vivienda, luz, teléfono y agua...

Como denunció el profeta Miqueas, quienes tienen el poder político y económico en el mundo y en el país están despojando al pueblo: “Ustedes descueran vivos a la gente de mi pueblo y les arrancan la carne de sus huesos. Se comen la carne de mi pueblo, y parten sus huesos y los echan en la olla” (Miqueas 3,1-4). Nos quitan el derecho de vivir como personas humanas. Perdemos hasta la apariencia de seres humanos. ¿Seremos capaces de organizarnos, de darnos la mano, de solidarizarnos mutuamente para cambiar las reglas de juego de este injusto estado de cosas?

 

 

Oración: Jesús, sabemos que estás acompañándonos en nuestra lucha diaria a favor de la vida y en contra de las fuerzas de la muerte. Sabemos que acompañas a quienes son golpeados y despojados porque no ven cumplir sus anhelos de justicia, de poder vivir con dignidad. Hoy queremos pedirte en especial por las niñas y los niños desprotegidos, por los jóvenes manejados por el sistema social y por los envejecientes abandonados. Ayúdanos a organizarnos y mantener la unión y la solidaridad. Enséñanos a darnos la mano, para que renazca entre nosotros la esperanza. Contamos con tu ayuda y con nuestro compromiso. Amén!

 

·        Padre Nuestro que estás en el cielo...

 

Lector (a):               Señor pequé!

Todos (as):              Ten piedad y misericordia de nosotros y de mí pecador, Amén!

Canto:                        “El clamor del pobre”, Cantos del Pueblo para el Pueblo, página 78.


UNDECIMA ESTACION: JESÚS ES CLAVADO EN LA CRUZ

 

Lector (a):                Te adoramos Cristo y te bendecimos

Todos (as):              Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo

 

Tomado del evangelio de san Juan:

 

Entonces Pilato les entregó a Jesús para que lo crucificaran. Así fue como se llevaron a Jesús. Cargando con su propia cruz, salió de la ciudad hacia el lugar llamado Calvario (o de la Calavera), que en hebreo se dice Gólgota. Allí lo crucificaron y con él a otros dos, uno a cada lado y en el medio a Jesús. (Juan 19,16-18)

 

JESÚS ES CLAVADO EN LA CRUZ

Los políticos corruptos siguen clavando el pueblo en la cruz

 

Reflexión: Golpes secos que se oyen de lejos; clavos que penetran y desgarran los músculos, abriéndose camino entre los huesos de las manos y de los pies. Jesús queda clavado en la cruz. Levantado entre el cielo y la tierra fijado con clavos a un madero.

Hoy Jesús sigue siendo clavado entre malhechores; entre mercaderes de la política criolla, representantes de quienes tienen el poder político y económico y se hacen los principales responsables de la muerte prematura de miles de personas de este pueblo nuestro... Las fuerzas del mal siguen clavando en la cruz a aquellas personas que, como Jesús, son consecuentes con la palabra de vida que se anuncia y se hace vida en el compromiso con la defensa de la vida, la institucionalidad democrática y el compromiso ciudadano, en esta etapa difícil de la historia del pueblo dominicano, del pueblo haitiano, del pueblo caribeño, del pueblo latinoamericano.

Jesús llama a las personas que sufren, abandonadas, oprimidas, hambrientas y desanimadas: “mis hermanas y mis hermanos más pequeños”. Esta gente ocupa el puesto de Jesús. Y son muchos hombres y mujeres, niños y niñas, ancianos y ancianas. Y el número está aumentado cada día. Jesús sigue siendo crucificado.

¿Seremos capaces de colaborar en la construcción de una familia, de una comunidad y de una sociedad solidarias? ¿Serán nuestros políticos capaces de pensar un poco en los intereses de las mayorías? ¿Serán capaces los banqueros de pensar en la necesidad de manejar el dinero con responsabilidad social? ¿Estamos realmente escuchando las palabras de Jesús que sigue diciendo: “lo que ustedes hagan con ellos y ellas me lo hacen a mí”.

 

 

Oración: Señor Jesús, estás clavado en la cruz; ya no hay manera de escapar. Te pedimos por tantas y tantos que están clavados a la cruz de un trabajo que les oprime y explota: no consiguen para satisfacer sus necesidades básicas y tampoco pueden escapar de esta situación. Fortalécenos para que podamos luchar unidos y unidas para conseguir una sociedad justa, equitativa y solidaria. Amén!

 

·        Padre Nuestro que estás en el cielo...

 

Lector (a):               Señor pequé!

Todos (as):              Ten piedad y misericordia de nosotros y de mí pecador, Amén!

Canto:                        “Tú eres el Dios clavado en la cruz”, Cantos del Pueblo para el Pueblo, página 64.


DUODECIMA ESTACION: JESÚS MUERE EN LA CRUZ

 

Lector (a):                Te adoramos Cristo y te bendecimos

Todos (as):              Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo

 

Tomado del Evangelio de San Juan:

 

Después de esto, sabiendo Jesús que todo estaba cumplido, dijo: "Tengo sed", y con esto también se cumplió la Escritura. Había allí un jarro lleno de vino agrio. Pusieron en una caña una esponja empapada en aquella bebida y la acercaron a sus labios.  Jesús probó el vino y dijo: "Todo está cumplido." Después inclinó la cabeza y entregó el espíritu. (Juan 19, 28-30)

 

JESÚS MUERE EN LA CRUZ

Dios no nos abandona

 

Reflexión: Jesús antes de morir repasa su vida. Fue enviado por el Padre para invitar a los hombres y las mujeres a comprometerse con el Proyecto de Dios. Por eso vivió; a eso dedicó todas sus energías; por eso tuvo que enfrentar el conflicto que lo llevó a la muerte. En medio de los tormentos piensa que Dios le ha dejado solo: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?

¡Pero no! Dios le acompañó durante toda su vida en la tierra. Y le acompañó, de manera especial, en el camino de la cruz para darle la fuerza de permanecer fiel hasta el último momento al Proyecto de Justicia y de Vida para todo el pueblo.

Y Jesús muere perdonando a sus verdugos, pide a su Padre que los perdone, porque no saben lo que hacen. Jesús repasa su vida y dice: “todo está cumplido”. Y se pone confiadamente en las manos de Dios: “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu. Y así murió.

Los soldados no se contentan con matar a Jesús; aun después de muerto le traspasan el costado. Y el texto termina diciendo: “Contemplarán al traspasado”. Hoy también el pueblo crucificado, sigue siendo traspasado. Le siguen clavando la lanza en el corazón por la imposición de las políticas neoliberales, por el robo impune de los fondos públicos, por la decisión de hacerle pagar el derroche y el lujo, en el que han vivido unos cuantos banqueros y sus cómplices.

¿Sentimos, como Jesús, que Dios nos ha abandonado? ¿Nos ha dejado solas y solos en esta lucha por conseguir mejores condiciones de vida para todas y todos? ¿No será eso una falsa excusa para no asumir nuestro compromiso?

 

 

Oración: Jesús, te contemplamos asesinado en una cruz por tu compromiso de solidaridad con las personas más débiles y excluidas de la sociedad, por todos los traspasados de nuestro país. Que al contemplarte en la cruz saquemos fuerzas para continuar solidarizándonos con aquellas personas que son las preferidas de tu corazón. Que el miedo a las dificultades e incluso las amenazas de muerte violenta no nos impidan seguir realizando nuestro compromiso con la creación de una sociedad justa y solidaria. Amén!

 

·        Padre Nuestro que estás en el cielo...

 

Lector (a):               Señor pequé!

Todos (as):              Ten piedad y misericordia de nosotros y de mí pecador, Amén!

Canto:                        “Cerca está el Señor”, Cantos del Pueblo para el Pueblo, página 50.


DECIMO TERCERA ESTACION: JESÚS EN BRAZOS DE SU MADRE

 

Lector (a):                Te adoramos Cristo y te bendecimos

Todos (as):              Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo

 

Tomado del Evangelio de San Juan:

 

Después de esto, José de Arimatea se presentó a Pilato. Era discípulo de Jesús, pero no lo decía por miedo a los judíos. Pidió a Pilato la autorización para retirar el cuerpo de Jesús, y Pilato se la concedió. Fue y retiró el cuerpo. También fue Nicodemo, el que había ido de noche a ver a Jesús, llevando unas cien libras de mirra perfumada y áloe.  Tomaron el cuerpo de Jesús y lo envolvieron en lienzos con los aromas, según la costumbre de enterrar de los judíos.  (Juan 19, 38-40)

 

JESÚS EN BRAZOS DE SU MADRE

Entre los pudientes dominicanos también hay manos solidarias

 

Reflexión: Aparentemente todo terminó. Los verdugos ahora tienen prisa, pues mañana es la gran fiesta judía, la fiesta de la Pascua. Mientras tanto unas manos solidarias desclavaron el cuerpo de Jesús y lo posaron con cariño en el regazo de la Madre.

Un hombre de poder y de prestigio, José de Arimatea, se hace solidario con el crucificado. ¿Serán capaces las personas del poder político y económico de solidarizarse con los traspasados de hoy, con quienes son asesinados por la violencia que ellas mismas promueven?

María, la madre de Jesús, no dice nada. Lo mira con profundo dolor. Es el cuerpo destrozado de su hijo, el hijo que se formó en su seno materno; el hijo a quien ella dio a luz en la pobreza del pesebre de Belén, el hijo que crió y educó. Ahora está muerto en su regazo. Ella se recuerda y ahora comprende lo que le quería decir el anciano Simeón cuando ella presentó a Jesús en el templo: “una espada traspasará tu alma”.

Su Hijo clavado en la cruz, antes de morir, le dio otros hijos e hijas a cambio. Somos nosotros y nosotras. Encomendó a todos y todas a su cuidado de Madre y a nosotros nos encomendó sus hermanos más débiles, pisoteados y oprimidos. ¿Seremos capaces de descubrir a la madre de Jesús en cada mujer que sufre y a sus hermanos y hermanas en cada hermano y en cada hermana necesitada?

 

 

Oración: Señor Jesús, María llora por tu muerte injusta, abrazando tu cuerpo sin vida bajado de la cruz. Te pedimos por tantas madres que lloran por sus hijos e hijas asesinados por los malhechores, por la policía. Te pedimos por los niños y envejecientes que están muriendo de desnutrición y falta de medicinas; por las personas que son eliminadas por su compromiso con la causa de la justicia. Te pedimos que nos ayudes para que no nos desanimemos en el esfuerzo por sembrar Justicia y Paz. Amén!

 

·        Padre Nuestro que estás en el cielo...

 

Lector (a):               Señor pequé!

Todos (as):              Ten piedad y misericordia de nosotros y de mí pecador, Amén!

Canto:                        “Dolorosa”, Cantos del Pueblo para el Pueblo, página 74.


DECIMO CUARTA ESTACION: JESÚS ES SEPULTADO

 

Lector (a):                Te adoramos Cristo y te bendecimos

Todos (as):              Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo

 

Tomado del Evangelio de San Lucas:

 

Y les decía: "El Hijo del Hombre tiene que sufrir mucho y ser rechazado por las autoridades judías, por los jefes de los sacerdotes y por los maestros de la Ley. Lo condenarán a muerte, pero tres días después resucitará."  (Lucas 9, 22)

 

JESÚS ES SEPULTADO EN EL SEPULCRO

No sepultemos nuestra esperanza ni nuestro amor solidario

 

Reflexión: Para los enemigos de Jesús todo había terminado. Sólo faltaba enterrar su cuerpo. Lo entierran algunas amigas y amigos, pues la mayoría había escapado. Lo enterraron de prisa en un sepulcro nuevo que estaba cerca, sin los preparativos de costumbre.

Para nosotras y nosotros el maestro sólo duerme, no está muerto. El volverá a la vida. La muerte será vencida, por la vida de Dios.

Hoy también hay personas que están, como Jesús, en la tumba. Pero con una diferencia: mientras que Jesús esperaba confiado la acción salvadora del Padre, mucha gente está sin esperanza; abandonada, sin que nadie parezca preocuparse por ellas y ellos. Son excluidos y excluidas; se quiere hasta borrar su memoria. No obstante, la fuerza de Dios nace desde lo pequeño, desde lo débil. La vida volverá a brotar. La vida de los chiquitos no está completamente vencida. Renacerá de nuevo con la primavera.

Es tiempo de Sábado Santo. Es tiempo de espera confiada, porque Dios está presente en nuestras vidas y en nuestra historia. “Es tiempo de darnos la mano, es tiempo de Esperanza”.

 

Oración:  Jesús, te sepultaron, y vemos cómo muere contigo este mundo asesinado por la corrupción sin castigo, por la indiferencia ante el dolor de los hermanos y hermanas, por el individualismo que nos impide organizarnos para conseguir mejor calidad de vida para todas y todos y en particular para los sectores populares. Pero nunca sepultaremos nuestra esperanza: contigo ella resucita cada día. Por ti sabemos que la fe, la esperanza y el amor solidario son más fuertes que la muerte. Amén!

 

·        Padre Nuestro que estás en el cielo...

 

Lector (a):               Señor pequé!

Todos (as):              Ten piedad y misericordia de nosotros y de mí pecador, Amén!

Canto:                        “Creo en Jesús”, Cantos del Pueblo para el Pueblo, página 58.


DECIMO QUINTA ESTACION: JESUS RESUCITA

 

Lector (a):                Te adoramos Cristo y te bendecimos

Todos (as):              Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo

 

Tomado del Evangelio de San Lucas:

    

El primer día de la semana, muy temprano, fueron las mujeres al sepulcro, llevando los perfumes que habían preparado.   Pero se encontraron con una novedad: la piedra que cerraba el sepulcro había sido removida,   y al entrar no encontraron el cuerpo del Señor Jesús.

No sabían qué pensar, pero en ese momento vieron a su lado a dos hombres con ropas fulgurantes.  Estaban tan asustadas que no se atrevían a levantar los ojos del suelo. Pero ellos les dijeron: "¿Por qué buscan entre los muertos al que vive?   No está aquí. Resucitó. Acuérdense de lo que les dijo cuando todavía estaba en Galilea:   "El Hijo del Hombre debe ser entregado en manos de los pecadores y ser crucificado, y al tercer día resucitará"."   Ellas entonces recordaron las palabras de Jesús. (Lucas 24, 1-8)

 

JESÚS RESUCITA

La Fe, la Esperanza y el Amor solidario harán renacer la vida

 

Reflexión: La Causa de Jesús no es ajena a la Causa del pueblo, y la Causa del pueblo no es extraña a la Causa de Dios. La Resurrección de Jesús nos obliga a soñar con la Utopía que es el Proyecto Ideal de un mundo mejor, más justo e igualitario, donde los seres humanos sean hermanos y hermanas entre sí, y las relaciones entre todos y todas no estén ya regidas por la explotación, las falsas promesas o el interés, sino por el cariño y la gratuidad. Al pueblo se le consulta, se le arranca su voto a cambio de promesas, se le utiliza como trampolín o palanca para llegar al poder. Después se le olvida, se le posterga, se le ofende, se le desespera, se le margina. Es verdad que estamos en la “hora baja de la Esperanza”. Ante esta situación pesimista, debemos estar “en alerta” y tener una disposición de resistencia. Resistir significa seguir creyendo en el Proyecto de Dios y en su Justicia. Hay que acabar con la injusticia de la brecha creciente entre quienes viven en el lujo y quienes que no tienen lo indispensable para vivir. Como nos decía el obispo y profeta brasileño Helder Cámara: “Cuando los sueños se sueñan solos, sueños son, pero cuando comenzamos a soñar juntos se convierten en realidad”. Cristo venció la muerte y el mal. También nosotros venceremos todo sistema de muerte, como el Neoliberalismo, que por ahora gobierna el mundo.

 

Oración: Dios, Padre de bondad y de justicia, hoy más que nunca, hacen falta “Pascuas históricas”, dar pasos de la muerte a la Vida, de la desilusión y desesperación a la utopía y esperanza de los pobres, marginados y excluidos. Ayúdanos a seguir el camino de tu Hijo Jesús, que pasó por la Cruz solidaria y cargada con amor esperanzado, y la convirtió así en Pascua anticipada. Ayúdanos a poner la esperanza en Cristo Resucitado. Así gozaremos de la bienaventuranza del mismo Jesús: “Felices las personas que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciadas”. Amén!

 

·        Padre Nuestro que estás en el cielo...

 

Lector (a):               Señor pequé!

Todos (as):              Ten piedad y misericordia de nosotros y de mí pecador, Amén!

Canto:                        “Aleluya, Cristo Resucitó”, Cantos del Pueblo para el Pueblo,

página 26.